Ayer por la noche, me llegó la noticia: Tata Mateo Rodríguez se había ido.No éramos amigos íntimos, ni parientes, ni siquiera vecinos, pero esa noticia, como la nota final de un acorde, se quedó sonando un rato.En el correr de mis días, entre la rutina y las ideas aferradas a la memoria, se percibe la …

















