Durante siglos, el arte ha sido considerado un privilegio reservado a una minoría: reyes, iglesias, museos y coleccionistas privados han decidido qué se exhibe, quién lo consume y, sobre todo, quién lo produce. En nuestra región —y en especial en municipios como Paracho, Michoacán— esta lógica se ve reflejada en la casi total ausencia de …

















