Yo no sabía qué cosa era la envidia.La miraba pasar todas las tardescomo gente que se cruza uno en el camino:sin nombre, sin cara, sin ruido.Yo estaba entero.O eso creía.El mundo no me debía nada.Ni una casa, ni un cuerpo, ni una risa.Y aunque iba con mis manos vacíaspara todo me alcanzaba.Hasta que vi.Vi a …

















